"De Punta Alta al mundo: El largo viaje musical de un vanguardista del fuelle" Por José Valle*
Todo comenzó un 14 de abril de 1923. Ese día nació en Punta Alta quien estaba destinado a reinventar el sonido del sur: Antonio Volpe. Desde aquel rincón bonaerense, y bajo la guía de su maestro José Antinori, el joven Antonio comenzó a modelar una sensibilidad que, años más tarde, convertiría al bandoneón en su lenguaje universal. En 1936 cuando, con apenas un puñado de años y mucha pasión, debutó en el Cuarteto Sosa. Desde aquel entonces, su vida fue un compás marcado por el trabajo, el compromiso y una búsqueda incansable de la belleza. Durante décadas, Volpe habitó dos mundos: el de la precisión en la Aviación de la Base Naval Puerto Belgrano, donde trabajó hasta su jubilación en 1984, y el del alma en los escenarios. Con su orquesta "Ritmo de Juventud", fundada en 1939, recorrió cada rincón de la región y dejó su huella en las históricas emisoras LU2, LU3 y LU7, manteniendo viva la llama del tango hasta fines de los años sesenta. Sin embargo, Antonio no era un hombre de ...